Las marcas de la muerte

¡Hola Ojeadores!
Hoy os traigo la reseña de una novela que me ha costado calificar. Hacía mucho tiempo que no tenía tantísimas dudas sobre si una lectura me había llegado a gustar o no. Y la verdad sea dicha: aún ahora, mientras escribo estas líneas, todavía no estoy segura de si seré capaz de sacar adelante una reseña clara y concisa sobre mis sensaciones. Así que si sois amantes del riesgo y no tenéis miedo a una reseña un poquito atípica… Bienvenidos seáis (otra vez ;) ¡Empezamos la reseña de Las marcas de la muerte de Veronica Roth!

Título: Las marcas de la muerte
Autor: Veronica Roth
Editorial: Molino (ficha)
Páginas: 493


Sinopsis
Hay dones que pueden convertirse en maldiciones. Y hay maldiciones que pueden liberar a todo el universo. 
El don de la joven CYRA consiste en provocar dolor. El mismo dolor atroz que ella siente en todo momento. El don de AKOS le hace inmune a los domes de los demás, pero ¿bastará para salvar a su familiar y a sí mismo de un destino tan injusto como cruel?
En un universo en guerra, los dones de CYRA y AKOS hacen que sean vulnerables, peones en manos de quienes quieren aprovecharse de su poder. Su única esperanza reside en unir fuerzas para luchar contra la injusticia y... Convertir el dolor en poder. La desconfianza en lealtad. El amor en ansia de libertad.


Empiezo la reseña de hoy con la sensación de que me estoy metiendo en un tremendo jardín, con arenas movedizas y terrenos pantanosos. Todo incluido y en pack 3x1. Y es que Las marcas de la muerte es un libro que aún ahora, un mes después de haberlo terminado (sí, mea culpa), sigo sin saber cómo calificarlo. ¿Me ha gustado? A ratos. ¿Está bien escrito? Sin lugar a dudas. ¿Tengo ganas de seguir con la historia de Akos y Cyra? No tengo ni la más remota idea.

Porque Las marcas de la muerte es de ese tipo de lecturas que arrancan y es como si al lector lo pillaran intentando subirse a un tren en marcha. Sientes que estás cerca, muy cerca de poder subirte al tren y captar la esencia de la historia, entender a sus personajes y lograr hacerse un hueco entre tu corazoncito lector. Pero ahí radica el problema del libro: provoca sensaciones pero no sentimientos. Su lectura es como un paseo a medio gas, como creer que has descubierto una veta de oro y cuando excavas un poco más te das cuenta de que en realidad era pirita. Deslumbra de inicio pero una vez ha pasado el destello te deja frío. Y os explicó el por qué.

Veronica Roth nos adentra en un Universo paralelo, bien desarrollado, repleto de tradiciones y características que lo hacen único. Tanto en la presente novela como con la saga Divergente, Roth consigue crear escenarios muy originales, pero en el caso de Las marcas de la muerte, tanta mitología, tradiciones y características únicas y desconocidas para los lectores creo que juega en su contra. De tanto querer innovar, quizás nos hemos pasado de frenada. 

Porque igual es cosa mía, pero hasta casi la mitad del libro no entendía bastantes cosas: ni ciertos nombres, ni lugares, ni tradiciones o creencias. Había tanto que asimilar, tan complejo y denso que tuve la sensación de estar perdida como pollo sin cabeza a medida que iba pasando las páginas. Innovar está genial. Incorporar temáticas y conceptos nuevos está genial. Pero creo que si vamos por ese camino, hagámoslo un poco más despacio, que habrá lectores (véase la que escribe ;) que se pierden por el camino y tienen que releer ciertas partes para acabar de entender la idea.

Y ese es para mí el gran problema de Las marcas de la muerte: sus casi 500 páginas se vuelven casi un suplicio. Es de esos libros que lees y tienes las sensación de que la mitad de la historia es relleno y podría haberse resuelto tranquilamente en 250. De esas novelas que te hacen mirar constantemente cuántas páginas tiene el capítulo para poder terminarlo ya. Peca de demasiada narración, de querer dar mucha información y describir el entorno de los protagonistas hasta el más mínimo detalle. Y en cambio, los diálogos son un elemento secundario (así que los que aparecen, son recibidos como agua de mayo).

Eso sí, en honor a la verdad, si bien es cierto que la primera parte es lenta y farragosa, la segunda mitad se lee en un suspiro. Una pena que las dosis de acción no se hayan repartido mejor a lo largo de la novela, porque la parte final es realmente interesante y muchísimo más clara que sus inicios. Y gran parte de la culpa de que la novela se “salve” la tienen sus personajes. 

Roth nos presenta la historia desde dos puntos de vista distintos: por un lado tenemos a Akos y en contraposición a su visión tenemos a Cyra. Ambos representan a dos facciones enfrentadas, a dos ideales de vida, dos modos de entender a las personas, la sociedad, la vida. Y ellos sí que me han gustado: por ser distintos, raros y atípicos. En especial Cyra. Sus motivaciones no son valerosas, ni buscan el beneficio común: son egoístas, despóticos y en no pocas ocasiones terribles. 

Son protagonistas que no tienen como misión salvar al mundo, a sus pueblos o a sus familias. Simplemente buscan salvarse a sí mismos y ESO me parece un gran avance de realidad. Porque seamos sinceros: en una novela queda muy bien eso del instinto salvapatrias, de querer salvar a todo el mundo aunque uno mismo se quede por el camino. Bonito es, sí. Pero no es real. Y en este caso, Las marcas de la muerte muestra a dos protagonistas que actuarían tal y como muchísima gente haría: mirar primero por su propio pellejo y luego, si acaso, mirar por los demás. Y a pesar de que es poco gratificante, sí que es una buena dosis de realidad que ha supuesto el aprobado a una novela, por lo demás, bastante predecible y en ciertos puntos aburrida.

Y sinceramente, me da rabia. Rabia porque creo que era un buen libro, con mucho potencial y una buena idea, pero que no ha acabado de eclosionar y ha terminado quedándose a medio gas.

En definitiva, Las marcas de la muerte es una de esas novelas que a priori cuentan con un potencial tremendo: idea original, mundo novedoso y personajes diferentes. Pero que acaba derivando en algo muy parecido a otras novelas, con un guión bastante manido y en ocasiones hasta confuso. Lo mejor sin lugar a dudas sus personajes tan poco estereotipados, complejos, traicioneros y absolutamente egoístas: un toque de aire fresco que supone un balón de oxígeno a una novela que no ha cumplido con mis expectativas.


Puntuación: 2,5/5



Muchas gracias a RBA por el ejemplar ;)

Ojolisto

8 comentarios:

  1. ¡Hola!

    Muy buena reseña, muy completa y te has expresado de maravilla, esos puntos que han hecho que no la hayas disfrutado del todo.
    Me encanta lo de universos nuevos y totalmente originales, pero es cierto que si te sueltan ahí sin darte ninguna explicación, te pierdes totalmente. También lo de los protagonistas egoístas que buscan salvarse a sí mismos me ha encantado.
    De todas formas, no tengo claro si lo leeré.

    ¡besos!

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    1. ¡Hola Irene!

      Muchas gracias, me alegro un montón de que te haya gustado la reseña ;) La verdad, tenía muchísimas dudas sobre cómo plantear la opinión, porque ni yo misma aún hoy sé exactamente si me ha gustado o no la novela xD Tiene sus puntos positivos, pero realmente me ha sabido a poco. Probablemente le dé una segunda oportunidad a la última parte de la bilogía, pero no iré con expectativas demasiado altas (igual así me sorprende un poquito mas ;)

      Un besote!

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  2. últimamente pasa mucho con las novelas, que la premisa esta muy bien y luego no tiene tan buen desarrollo. Bueno el próximo será mejor. Besos

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    1. Hola Maria!
      Pues sí, llevo una racha de novelas así, así y la verdad es que es una pena, porque la premisa prometía mucho y luego se queda en poca cosa :(
      Besotes!

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  3. Ay, pero qué bien me viene esta reseña (y cómo te extrañaba!). Me encantó, sobre todo porque un poco contestaste a casi todas mis dudas sbbre este libro. Lo tengo pendiente, pero al mismo tiempo me da pereza. Ahora quizás lo dejé un poco más de tiempo ahí en el freezer.
    Sobre el tema de construir un mundo original... Creo que es algo súper a favor cuando está bien hecho. Hay mundos que parecen REALES, de los que se pueden escribir otros libros. Y es fácil la inmersión. Si no pasa, si pasa como con este libro, algo falló, creo. Arma de doble filo.

    Un besote enorme <3

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    1. ¡Hola preciosa!
      Aix, yo también me alegro de volver por aquí (y veros -bueno, leeros ;) otra vez <3
      Mira, yo creo que como leer las cosas uno mismo... no hay nada. Si te soy sincera, con esta novela tuve mis tira y afloja: tuve que dejarla en dos ocasiones porque no había manera de conectar con lo que me estaba contando la autora, me perdía en la narración y se me hacía cuesta arriba. Luego la cosa mejora, pero ya lleva un lastre que hizo que no disfrutara demasiado de su lectura.
      Oye, igual tú lo lees y te encanta: ahí está la gracia de leer ¿no? ;)

      Un besote!!!

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  4. CReo que por lo que cuentas es mejor dejarla pasar, al menos en mi caso.
    Besos

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    1. Hola Aylavella!
      Sinceramente, yo tengo mis dudas de si darle o no una oportunidad a su segunda parte. Desde luego, si lo hago será a largo plazo :(
      Besotes!

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